Que difícil fue cuando lo que mas amabas te dijo adiós y no lo volviste a ver, te pasabas horas muertas tumbada en la cama pensando en él, en todo lo que vivieron, en lo que juntos pretendías vivir, en que hacer para recuperarlo... pero no te dabas cuenta de que por mucho que pensaras él ya no estaba, él no es tuyo, ni nunca lo fue. No querías abrir los ojos y ver la realidad, esa que él conocía, que todos conocían, esa misma que tú conocías y claro esta que '' no hay peor ciego que el que no quiere ver''. Y todo aquello de nada te sirvió nunca volvió. Pero aprendiste la lección, '' no guardes el sitio a aquel que no va a volver''. Y ahora que aprendiste debes sonreír, pues, la vida te ha demostrado que no hay que perder ni un solo segundo, que la vida es corta y hay que aprovecharla, que eres guapísima y que puedes conseguir todo aquello que te propongas, que él se fue, pero aun no se ha dado cuenta de la maravillosa persona que una vez tubo a su lado y que puede que nunca más pueda recuperar aunque '' nunca es demasiado tiempo''.
Ahora mírate al espejo, fíjate, eres imperfectamente imperfecta. Siempre ha sido así, tienes complejos, defectos, y virtudes, pero ¿y qué? todos los tienen. Puedes estar segura de que aunque muchas veces te equivoques, no serás la única que cometa errores. Pues la vida consiste en eso, equivocarse, aprender, y sonreír.
Y después de todo esto, ¿que te queda por hacer?... Sal, diviértete, arréglate, sonríe, se tu misma... vale la pena. Sécate las lágrimas que ensucian tu cara bonita. fíjate, eres bonita, y seguro miles de niños se mueren por un segundo a tu lado, demuéstrales que no se equivocan, que eres capaz de hacerle feliz siendo feliz....
** Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír. **
No hay comentarios:
Publicar un comentario