Tanto tiempo esperando algo que cada día parecía alejarse más y más. Justo cuando tus esperanzas eran nulas, cuando te veías obligada a vivir tu vida diferente a su diseño, todo vuelve a su lugar. Y es cierto que vale mas sorprenderse que ilusionarse. Porque no hay que desistir en tus sueños, sino hay que saber esperar.
Sé que lo que viví es pasado, pero ese es el pasado que forma hoy mi vida. Las personas no somos nada más que nuestros recuerdos. Y esos serán los que queden en los demás al irnos y puede que esos sean la razón por las que muchos vuelven.
Puede que volvamos a equivocarnos, puede que las cosas no salgan como esperamos, pero sé que si estás aquí es por algo. Tengo miedo a fallarte, a fallarme, pero más miedo me da no intentarlo una vez más.
Sé que la magia de todo esto reside en nosotros y lo que poquito a poco fuimos construyendo. Quizás una pequeña parte de nuestro castillo cayó, pero eso solo puede significar que tenemos que empezar a construirlo de otra manera.
Solo estos días me han servido para agarrarme de tu mano con más fuerza que nunca, para ponerme las mejores galas de mi armario y vestirme con la más sincera de mis sonrisas. Sé que han valido la pena todas mis lágrimas, porque eres la persona que más daño me puede hacer pero sobre todo eres la persona que más feliz me hace.
Ni un paso más atrás, ni un solo pensamiento negativo. Lo único que nos hace falta es aprender a vivir con lo que pasó, olvidar lo que nos hizo daño y empezar nuestra nueva historia.
Aún tengo guardados todos los besos que quería darte, todas las caricias que iban a desgastar tu piel y sobre todo tengo los te amo que me callé.
No hagas de esto un sueño, agárrame de la mano y llévame a vivir nuestra realidad.
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