Nacer para vivir y vivir para morir.
Todos nacemos inconscientes de lo que nos espera, crecemos ingenuos recibiendo palos inesperados. ¿Cuántas veces habré llorado con el único consuelo de mi almohada?.¿cuántas lecciones me quedan por aprender?... y quizás nunca sean suficientes las caídas para aprender a caminar. Por eso siempre fue mejor caer sentados. Y realmente no cuentan las veces que caigas sino las que puedas volver a levantarte.
El tiempo ha sido suficiente para darme cuenta de que la razón por la que nací fue para vivir y vivo para quererle. Y pasará el tiempo y, éste, quizá me enseñe que no es esa la razón.
Hoy duele, pero es un dolor distinto al que sentía aquellas primeras veces. hoy duele muy adentro, donde puedo esconderlo y sonreír si quiero. Si me lo propongo no me verás llorar, no me verás buscarte, ni notarás que te extraño. Pero ten en cuenta que qué no demuestre dolor, no significa que no duela.
Sé que tu vida tiene un camino distinto al que yo diseñé, pero no te juzgo por no seguir el que yo imaginé. Los sueños solo son simples borradores, y tu vida el diseño terminado. Quizás ahora puedas conseguir la vida que yo nunca hubiese podido darte y si eso te hace feliz yo también lo seré.
Aprenderé a pintar sonrisas en mi cara, aprenderé a mostrar indiferencia, y a reírme de mi dolor. Solo necesito tiempo para acostumbrarte que he despertado de mi bonito sueño.
Quien sabe si esto solo es un hasta pronto, o un hasta siempre. Siempre odié despedirme, por eso nunca lo haré. Porque por muy lejos que te vayas sigues viviendo en mi corazón. Esa huella imborrable que se quedó gravada aquel día que me dijiste te quiero.
Nunca conseguiré saber que piensas, si me piensas o ya he pasado a ser un simple recuerdo lejano. Nunca sabré si te estoy haciendo falta o si es otra la que necesitas. Yo pensaré en ti cada vez que mire las estrellas, nuestras estrellas, pensaré en ti en cada beso, en cada abrazo... y cuando alguien me diga te quiero cerraré los ojos y pensaré que es tu voz quien me lo dice. Solo pido que me dejes soñar con eso, que no te vayas de mi mente, que no me despiertes si no es para decirme que vuelves.
Hoy has vuelto a mis recuerdos, hoy me he pintado una tímida sonrisa que las lágrimas se han encargado de ir borrando, pero no pasa nada. Mañana me la volveré a pintar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario