El mundo gira demasiado de prisa, pero me hablas y se para sin razón. Un ''hola'' tuyo paraliza mi corazón. Estoy confundida porque no apareces cuando te espero, y en cambio cuando no te espero, apareces. Y el problema es que cuando no estas te amo y cuando vuelves te amo más. Y aunque sé que solo vuelves por un segundo, mi vida cambia y me siento bien. Te pido que no te vayas, que te quedes, que no me dejes... pero cuando empiezo a hablar ya tu estás demasiado lejos para escucharme.
Vivo haciendo planes contigo que solo existen en mi mente. Sueño con decirte tantas cosas que cuando te tengo delante no me salen palabras. Que, por una extraña razón tengo la necesidad de abrazarte y te veo y se me para la respiración, y no puedo echar a correr a tus brazos, que no me sueltes.
He aprendido a vivir con este dolor que me desgarra el alma, que me apaga poco a poco. He aprendido a soñarte para no ahogarme en recuerdos. He aprendido a amarte en silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario