No me mires. Ahora no. No quiero que me veas con esta cara, cara que llevo arrastrando desde que te fuiste, llena de lágrimas, de desesperación, con los ojos llenos de rimel, cansada...
Quizás estás lágrimas no sirvan de nada... no volverás, no pensarás más en mi, no te vas a acordar de que te espero, ni de que te quiero... Y si reflexiono no sé porqué lloro si es que no quiero, pero cuando me siento en el borde de mi cama, y recuerdo todo aquello que agarrada de tu mano viví, cuando me quiero dar cuenta ya estoy tumbada sobre la cama inundando la almohada de esas tontas lágrimas... Debí acostumbrarme a no ilusionarme aquella vez que lo viví, si hubiese sido así ahora mismo estaría poniendome lo mas guapa que pudiera, me luciría por la calle, sacaría la más amplía de mis sonrisas, pero fijate, estoy aquí sentada escribiendole a alguien que jamás lo leerá. Pero....
'' el hombre es el único ser humano que tropieza dos veces en la misma piedra''.
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